Depresión. Estrés, ansiedad, angustia. Bloqueos: en los estudios, en el trabajo... Insatisfacción. Conflictos interpersonales y en las relaciones sociales. Trastornos alimentarios: anorexia, bulimia, atracones. Miedo, pánico, fobias. Duelos ante pérdidas: por muerte, separación... Obsesiones: pensamientos obsesivos y actos compulsivos o rituales. |